| SÍNDROMES
DOLOROSOS
FIBROMIALGIA
Sinónimos:
La fibromialgia forma parte del grupo de enfermedades denominado
“dolor musculoesquelético idiopático difuso”.
¿Qué
es?
La fibromialgia es una enfermedad caracterizada por la presencia
de dolor musculoesquelético difuso de larga duración,
puntos dolorosos en partes blandas (músculos y tendones),
e intenso cansancio.
¿Cómo
es de frecuente?
La fibromialgia es una enfermedad que se produce principalmente
en adultos. No es frecuente que afecte a niños aunque,
cuando sucede, suele darse en adolescentes. La enfermedad afecta
con mayor frecuencia a niñas que a niños. Los niños
con fibromialgia comparten muchas características clínicas
con niños que padecen dolor musculoesquelético idiopático
localizado (discutido a continuación).
¿Cuáles
son los síntomas más habituales?
Los pacientes refieren dolor difuso en tejidos profundos. El dolor,
cuya intensidad es subjetiva, se produce en ambos lados del cuerpo
y afecta tanto a los brazos como a las piernas. El sueño
de los pacientes con fibromialgia es agitado y escaso, despertándose
por la mañana con la sensación de no haber descansado.
Otro síntoma característico es la sensación
de intenso cansancio, que se acompaña de una disminución
de su capacidad física. También es frecuente que
los pacientes con fibromialgia refieran síntomas generalizados,
como dolor de cabeza, o una sensación de hinchazón
(que no está presente) y hormigueo de los dedos.Estos síntomas
terminan produciendo ansiedad, depresión, y ausentismo
escolar.
¿Cómo
se diagnostica?
El diagnóstico se realiza por los antecedentes de dolor
generalizado de más de 3 meses de evolución en 4
áreas corporales, y la presencia a la exploración
física de dolor en 11 de 18 puntos gatillo, así
llamados porque la presión en unas zonas delimitadas muy
bien localizadas produce dolor.
Los puntos gatillo se valoran clínicamente mediante la
presión digital, método tan fiable como el dolorímetro
(aparato especial que permite medir el dolor).
¿Cuál
es su tratamiento?
En primer lugar es muy importante reducir la ansiedad que produce
la enfermedad explicando a los pacientes y a sus familiares que,
aunque el dolor es intenso y real, no es una enfermedad que dañe
las articulaciones o que produzca secuelas físicas.
El tratamiento es complejo, por lo que debe ser abordado por equipos
multidisciplinares (especialistas en distintos campos); se basa
en tres puntos:El más importante es iniciar un programa
de ejercicio aeróbico (entrenamiento cardiovascular), siendo
la natación el más adecuado. El segundo punto es
comenzar una terapia cognitiva, individual o grupal. Finalmente,
algunos pacientes necesitan medicación para ayudarles a
mejorar la calidad del sueño. En este sentido puede ser
útil utilizar almohadas con soporte cervical.
¿Cuál
es el pronóstico de la enfermedad?
Recuperarse de esta enfermedad no es sencillo y requiere un gran
esfuerzo del paciente y un gran apoyo de su familia. A pesar de
ello, el pronóstico de la fibromialgia en niños
es mucho mejor que en adultos, y la mayoría de los pacientes
se recuperan completamente. El factor más importante para
ello es el estricto cumplimiento del régimen de ejercicios
físicos.
2)
SÍNDROME DE DOLOR MUSCULOESQUELÉTICO IDIOPÁTICO
LOCALIZADO
Sinónimos:
Distrofia simpático refleja, Síndrome de dolor regional
complejo tipo I.
¿Qué
es?
Dolor extremadamente intenso de una extremidad, de causa desconocida,
que frecuentemente asocia alteraciones cutáneas.
¿Cómo
es de frecuente?
No hay información fiable acerca de su frecuencia. Sí
es conocido, sin embargo, que es más frecuente en adolescentes
(edad media alrededor de los 12 años), y en niñas.
¿Cuáles
son los síntomas más habituales?
Generalmente existe dolor muy intenso y prolongado en un miembro,
que no responde a distintos tratamientos, y que se intensifica
a lo largo del tiempo. El dolor puede hacer que se tienda a utilizar
menos el miembro afectado. Una característica de la enfermedad
es que sensaciones que no resultan dolorosas a la mayor parte
de la gente, como que un objeto roce la piel, pueden resultar
extremadamente dolorosas para ellos. Esta hipersensibilidad dolorosa
se denomina alodinia.La combinación de estos síntomas
interfiere con las actividades diarias de estos niños,
resultando en un ausentismo escolar muy significativo.
Un subgrupo de pacientes desarrolla a lo largo del tiempo cambios
cutáneos en la zona afectada, que pueden consistir en cambios
de coloración (palidez o aspecto moteado), de temperatura
(generalmente reducida) o de sudoración. En ocasiones el
niño mantiene el miembro en posturas extrañas y
rehusa moverlo.
¿Cómo
se diagnostica?
Hasta hace unos años estos síndromes recibieron
distintos nombres. Sin embargo, dado que la mayoría son
de causa desconocida y que su tratamiento es el mismo, la tendencia
actual es denominarlos a todos ellos Síndromes de dolor
musculoesquelético localizado. El diagnóstico se
establece mediante unos criterios bien definidos, basados en las
características del dolor (severo, prolongado, limitante,
con muy escasa respuesta a los tratamientos habituales, alodinia)
y en la exploración física; la combinación
de estos síntomas y hallazgos clínicos resulta muy
característica. El diagnóstico requiere el descartar
otras enfermedades lo que, en general, ya se ha hecho para cuando
el paciente es evaluado por un reumatólogo pediátrico.
Los análisis son normales.
¿Cuál
es su tratamiento?
El tratamiento que da mejores resultados es el inicio de un programa
de ejercicio físico intenso supervisado por un fisioterapeuta,
combinado o no con psicoterapia.
El tratamiento es difícil para todos los implicados, los
niños, la familia y el equipo terapéutico. La intervención
de psicólogos o psiquiatras es habitualmente necesaria
dadas las tensiones que provoca la enfermedad. Hasta la fecha
se han propuesto múltiples tipos de tratamientos, aislados
o en combinación (antidepresivos, biofeedback, estimulación
eléctrica transcutánea o electroterapia, modificación
conductual) sin que ninguno haya demostrado ser claramente superior
a los otros.
¿Cuál
es su pronóstico?
La enfermedad tiene mucho mejor pronóstico en niños
que en adultos, ya que prácticamente todos los niños
se recuperan sin secuelas.
¿Cómo
afecta a las actividades cotidianas?
Estos niños deben ser animados a mantener un régimen
normal de actividad física, escolarización y socialización.
3)
ERITROMELALGIA
También se denomina Eritermalgia. Su nombre proviene de
la combinación de 3 palabras griegas: Eritros (rojo), Melos
(miembro), y Algos (dolor). Es extremadamente infrecuente, aunque
en ocasiones se producen varios casos en la misma familia.
La mayoría de los niños tienen alrededor de los
10 años al inicio de los síntomas. La enfermedad
es más frecuente en niñas. Clínicamente se
caracteriza por la presencia de una sensación de quemazón
acompañada de enrojecimiento, calor e inflamación
de los pies o, de manera más infrecuente, las manos. Estos
síntomas empeoran cuando los pies o las manos son expuestos
al calor, y mejoran al aplicar frío a la extremidad, hasta
el punto de que algunos niños se niegan a sacar los pies
de un cubo con agua helada. Los niños presentan estos síntomas
de forma continua.
El tratamiento más eficaz es evitar el calor y la práctica
de ejercicio intenso. A diferencia de la enfermedad en adultos,
los niños no suelen responder a antiinflamatorios no esteroideos.
Los vasodilatadores pueden ser útiles.
4)
DOLORES DE CRECIMIENTO
¿Qué
es?
Es un proceso benigno caracterizado por un dolor característico
de las extremidades. Afecta habitualmente a niños menores
de 10 años.
¿Cómo
es de frecuente?
El dolor en las extremidades es una de las causas más frecuentes
de derivación al especialista en Pediatría siendo,
de todas las causas responsables, los dolores de crecimiento una
de las más frecuentes. Entre un 10 y un 20% de los niños
padece de dolores de crecimiento, que afecta principalmente a
niños de entre 3 y 12 años. Su frecuencia es similar
en niñas y en niños.
¿Cuáles
son los síntomas más habituales?
El dolor suele aparecer en las piernas (espinillas, gemelos, detrás
de las rodillas o en los muslos), con frecuencia de manera bilateral.
El dolor suele aparecer al final de la tarde o por la noche, siendo
frecuente que despierte al niño. Muchos padres refieren
que sus hijos se quejan de dolor los días en que han realizado
una mayor actividad física.
El dolor dura habitualmente entre 10 y 30 minutos, aunque puede
variar desde pocos minutos hasta horas. Su intensidad es también
muy variable, y puede ser desde muy leve a muy intensa.
Los dolores de crecimiento son generalmente intermitentes, alternando
su presencia con intervalos sin dolor que pueden oscilar entre
días a semanas. Ocasionalmente pueden ser diarios.
¿Cómo
se diagnostica?
El patrón doloroso característico combinado con
una exploración física normal confirma el diagnóstico.
No es necesario realizar radiografías o análisis,
que son siempre normales.
¿Cuál
es su tratamiento?
Es muy importante tranquilizar a la familia y al niño explicándoles
la naturaleza benigna de estos episodios. El masaje y la administración
de analgésicos suaves contribuyen a calmar el dolor. En
niños con muchos episodios puede ser útil la administración
de ibuprofeno por la tarde.
¿Cuál
es su pronóstico?
Los dolores de crecimiento no se asocian a ninguna enfermedad
orgánica seria, y suelen desaparecer al final de la infancia.
En el 100 % de los casos los dolores desaparecen con la edad.
5)
HIPERMOVILIDAD ARTICULAR
¿Qué
es?
Dolor en las extremidades producido por un aumento de la movilidad
de las articulaciones, sin que se asocie a ninguna enfermedad
congénita o del tejido conjuntivo. La hipermovilidad no
es una enfermedad sino un hallazgo normal.
¿Cómo
es de frecuente?
Es muy frecuente en niños, habiendo sido descrita hasta
en un 25-50% de aquellos menores de 10 años. Su frecuencia
disminuye con la edad. La hipermovilidad tiende a ser familiar.
¿Cuáles
son los síntomas más habituales?
La hipermovilidad con frecuencia produce un dolor intermitente,
profundo, recurrente a nivel de rodillas, pies o tobillos, al
final del día o por la noche. En niños que tocan
determinados instrumentos (piano, violín, etc.) puede afectar
a los dedos de las manos. La actividad física y el ejercicio
desencadenan o empeoran el dolor. De manera excepcional puede
producir un leve derrame articular.
¿Cómo
se diagnostica?
Por la exploración, utilizando unos criterios que cuantifican
la movilidad articular.
¿Cuál
es su tratamiento?
Es excepcional que precise tratamiento. Si el niño practica
determinados deportes de impacto como fútbol o gimnasia,
y tiene esguinces de repetición, puede ser conveniente
pautar ejercicios de potenciación muscular y poner un vendaje
funcional a las articulaciones afectadas.
¿Cómo
afecta a las actividades cotidianas?
La hipermovilidad es un proceso benigno que desaparece con la
edad. Los familiares deben ser advertidos de que el mayor riesgo
que presenta este proceso es el que se modifiquen o limiten las
actividades diarias de los niños. Los niños deben
ser animados a mantener un nivel normal de actividad física,
incluyendo la práctica de deportes.
6)
SINOVITIS TRANSITORIA
¿Qué es?
Derrame en la articulación de la cadera de causa desconocida
que desaparece espontáneamente sin dejar daño.
¿Cómo
es de frecuente?
Es la causa más frecuente de dolor de cadera en Pediatría.
Afecta a un 2-3% de los niños entre los 3 y los 10 años.
Es más frecuente en varones, de manera que por cada niña
con este proceso hay unos 3 ó 4 niños.
¿Cuáles
son los síntomas más habituales?
Dolor de la cadera y cojera, generalmente de aparición
bruscas. El dolor de cadera puede aparecer como dolor en la ingle,
parte superior del muslo o, más raramente, en la rodilla.
La presentación más frecuente es el niño
que se levanta por la mañana con cojera o que se niega
a caminar.
¿Cómo
se diagnostica?
La exploración física es característica,
cojera y una cadera con movilidad limitada y dolorosa. En un 5%
de los casos el proceso afecta a las dos caderas. Las radiografías
son normales, por lo que habitualmente no se solicitan.
¿Cuál
es su tratamiento?
La base del tratamiento es el reposo, que debe ser proporcional
a la intensidad del dolor. Los antiinflamatorios no esteroideos
ayudan a disminuir el dolor. El proceso siempre se resuelve espontáneamente
en el plazo de 6 a 8 días.
¿Cuál
es su pronóstico?
Es excelente, con recuperación completa en más del
99% de los casos. No es infrecuente el tener nuevos episodios
de sinovitis transitoria, generalmente más leves y de menor
duración que el inicial.
7)
SÍNDROME PATELOFEMORAL
Introducción
El síndrome patelofemoral es el síndrome por sobreuso
pediátrico más frecuente. Este grupo de enfermedades
se producen por el movimiento repetitivo de una articulación
o por el daño causado por el ejercicio a una parte determinada
del esqueleto.
Estos procesos son más frecuentes en adultos (codo del
tenista, codo del golfista, síndrome del túnel carpiano,
etc.) que en niños.
Sinónimos: Condromalacia rotuliana, Condromalacia.
¿Qué
es?
El síndrome patelofemoral se refiere al desarrollo de dolor
en la parte anterior de la rodilla con actividades que producen
tensión a nivel de la articulación patelofemoral
(articulación formada por la rótula y la parte inferior
fémur, el hueso del muslo). Cuando el dolor se acompaña
de cambios en la superficie que recubre la cara interna (cartílago)
de la rótula se habla de condromalacia.
¿Cómo
es de frecuente?
Es muy infrecuente en niños menores de 8 años, siendo
progresivamente más frecuente en adolescentes y en niñas.
Puede ser más frecuente en niños con angulaciones
significativas de las rodillas como el genu valgo (rodillas en
X) o genu varo (en paréntesis), al igual que en aquellos
con alteraciones de la rótula (inestable o mal alineada).
¿Cuáles
son los síntomas más habituales?
Lo más característico es dolor en la cara anterior
de la rodilla que aumenta con actividades como correr, saltar,
subir o bajar escaleras, o ponerse en cuclillas. El dolor también
aumenta cuando se está sentado con las rodillas en flexión
durante mucho tiempo (en clase o en el cine).
¿Cómo
se diagnostica?
El síndrome patelofemoral es un diagnóstico clínico,
por lo que no es necesario realizar análisis o radiografías.
El dolor puede ser reproducido al apretar la rótula o impedir
su movimiento durante la contracción activa del cuádriceps
(músculo del muslo).
¿Cuál
es su tratamiento?
La mayoría de niños sin otros procesos asociados
(trastornos angulares o inestabilidad rotuliana) no necesitan
tratamiento. Es un proceso benigno que habitualmente se resuelve
espontáneamente. Si el dolor interfiere con la práctica
deportiva o con las actividades cotidianas es recomendable iniciar
un programa de ejercicios para fortalecer el cuádriceps.
En ocasiones la aplicación de frío alivia el dolor
producido por el ejercicio.
¿Cómo
afecta a las actividades cotidianas?
Los niños no deben modificar en absoluto sus actividades
diarias. El nivel de actividad física debe adaptarse al
nivel de sus molestias de manera que no tengan dolor. Los niños
que practiquen deportes pueden utilizar una rodillera con refuerzo
rotuliano.
8)
EPIFISIOLISIS FEMORAL
¿Qué
es?
Desplazamiento, de causa desconocida, de la cabeza femoral a lo
largo de la placa de crecimiento. La placa de crecimiento es una
banda de cartílago que se haya localizada entre tejido
óseo. Es la porción más frágil del
hueso y que, una vez que se mineraliza y se convierte a su vez
en hueso, cesa el crecimiento óseo.
¿Cómo
es de frecuente?
Es una enfermedad infrecuente, diagnosticándose 3-10 casos
por 100.000 niños al año. Es más frecuente
en adolescentes y en varones. La obesidad parece ser un factor
predisponente.
¿Cuáles
son los síntomas más habituales?
Cojera y dolor en una cadera que empeora con la actividad física,
acompañados de disminución de la movilidad de la
articulación. Las dos terceras partes de los pacientes
refieren dolor en la parte alta del muslo, mientras que el tercio
restante lo refiere a la parte baja. El dolor aumenta con la actividad
física. En el 15% de los casos se afectan ambas caderas.
¿Cómo
se diagnostica?
La exploración física es característica,
con disminución de la movilidad de la cadera. El diagnóstico
se confirma con radiografías, sobre todo mediante la proyección
axial de caderas.
¿Cuál
es su tratamiento?
Los niños con epifisiolisis deben ser siempre derivados
a un Servicio de Ortopedia Infantil para la fijación quirúrgica
de la cadera (se ponen agujas para mantener la cabeza del fémur
en la posición adecuada).
¿Cuál
es su pronóstico?
Depende del tiempo transcurrido desde el inicio de los síntomas
hasta que se realiza el diagnóstico, así como del
grado de desplazamiento.
9)
OSTEOCONDROSIS
Sinónimos: Osteonecrosis, Necrosis avascular
Introducción
El término “Osteocondrosis” significa “hueso
muerto”. Constituye un grupo diverso de enfermedades de
causa desconocida que se caracterizan por la interrupción
del flujo sanguíneo al centro de osificación primario
o secundario de un hueso. Los huesos al nacimiento se hallan constituidos
principalmente por cartílago, un tejido más blando,
que se recambia a lo largo del tiempo por un tejido más
mineralizado y resistente, el hueso. Este recambio se produce
en lugares determinados en cada hueso, los llamados “centros
de osificación”, extendiéndose posteriormente
al resto del hueso.
¿Qué
es?
El término Osteocondrosis hace referencia al proceso asociado
a la pérdida de flujo sanguíneo del centro de osificación
del hueso, y a su posterior reemplazo por tejido de reparación.
El dolor es el principal síntoma de este conjunto de enfermedades.
El diagnóstico se confirma por estudios de imagen. Las
radiografías muestran, de manera secuencial, fragmentación
(como “islotes” dentro del hueso), colapso (hundimiento),
esclerosis (aumento de la densidad, el hueso se ve “más
blanco” en las radiografías) y, frecuentemente, reosificación
(nueva formación de hueso) con la recuperación del
contorno original del hueso.
Aunque pueden parecer enfermedades graves estos procesos son bastante
frecuentes en niños y, con la posible excepción
de la afectación grave de la cadera, tienen un pronóstico
excelente. Algunas formas de osteocondrosis son tan frecuentes
que se consideran variaciones de la normalidad del desarrollo
del hueso (Enfermedad de Sever).
Otras pueden ser clasificadas dentro de los síndromes por
sobreuso (Enfermedad de Osgood-Schlatter o de Sinding-Larsen-Johansson).
9.1)
ENFERMEDAD DE PERTHES
¿Qué
es?
Necrosis avascular de la cabeza femoral (porción del hueso
del muslo más próxima a la cadera).
¿Cómo
es de frecuente?
No es una enfermedad frecuente, diagnosticándose 1 caso
cada 10.000 niños aproximadamente. Es más frecuente
en varones (4 ó 5 niños por cada niña con
la enfermedad) entre los 3 y los 12 años de edad. Se observa
con máxima frecuencia entre los 4 y los 9 años.
¿Cuáles
son los síntomas más habituales?
La mayoría de los niños presentan cojera y dolor
en la cadera. El dolor, sin embargo, es de intensidad variable
estando en ocasiones ausente. Generalmente sólo afecta
una cadera pero el 10% de los casos son bilaterales.
¿Cómo
se diagnostica?
La movilidad de la cadera se haya reducida y puede ser dolorosa.
Las radiografías son normales al principio pero posteriormente
muestran los cambios mencionados en la introducción. La
gammagrafía ósea o la resonancia magnética
detectan la enfermedad antes que las radiografías convencionales.
¿Cuál
es su tratamiento?
Los niños con esta enfermedad deben ser derivados a un
Servicio de Ortopedia Infantil. El tratamiento depende de la gravedad
de la enfermedad. En casos leves la observación puede ser
suficiente. Por contra, en casos más graves el tratamiento
se dirige a mantener la cabeza femoral dentro de la articulación
de la cadera, de manera que cuando comience la formación
de nuevo hueso la cabeza del fémur recobre su forma esférica.
Este objetivo puede ser alcanzado de manera variable utilizando
férulas ortopédicas (niños pequeños)
o mediante cirugía del fémur (osteotomías,
hacer cuñas en el hueso para mantenerlo en una mejor posición,
en niños más mayores).
¿Cuál
es su pronóstico?
Depende tanto del grado de afectación de la cabeza femoral
(mejor cuanto menor sea), como de la edad del niño (mejor
en menores de 6 años). El proceso completo (desde la fragmentación
hasta la regeneración) puede llevar entre 12 y 18 meses.
En general las dos terceras partes de las caderas afectas presentan
una buena evolución radiológica a largo plazo.
¿Cómo
afecta a las actividades cotidianas?
Depende del tratamiento empleado. Los niños bajo observación
deben evitar impactos importantes sobre la cadera (salto o carrera),
pero pueden desarrollar una vida por lo demás totalmente
normal participando en todo tipo de actividades que no impliquen
cargar peso.
9.2)
ENFERMEDAD DE OSGOOD-SCHLATTER
Se produce por traumatismos repetidos del tendón rotuliano
sobre el núcleo de osificación de la tuberosidad
tibial anterior (pequeña cresta ósea presente en
la parte superior de la tibia). Se produce en alrededor del 1%
de los adolescentes, siendo más frecuente en los que practican
deportes. El dolor aumenta con la carrera, el salto, subir o bajar
escaleras o ponerse de rodillas. El diagnóstico se hace
mediante la exploración física, al existir un dolor
muy característico, ocasionalmente acompañado de
inflamación, en la inserción del tendón rotuliano
en la tibia. No es necesario obtener radiografías. Si se
hacen por otro motivo pueden ser normales o poner de manifiesto
pequeños fragmentos de hueso en la tuberosidad anterior.
El tratamiento se basa en adaptar su nivel de actividad física
de manera que no presenten dolor, aplicando frío después
de practicar deportes, o recurriendo al reposo relativo. El proceso
desaparece con la edad.
9.3)
ENFERMEDAD DE SEVER
También se denomina “Apofisitis del calcáneo”.
Es una osteocondrosis de la apófisis del calcáneo
(hueso del talón), probablemente relacionada con la tracción
que sobre él produce el tendón de Aquiles.
Es una de las causas más frecuentes de talalgia (dolor
de talones) en Pediatría. La enfermedad de Sever se relaciona
con el nivel de actividad física, y es más frecuente
en varones. Suele aparecer sobre los 10 años de edad con
dolor en la zona del talón y, ocasionalmente, cojera después
de hacer ejercicio.
El diagnóstico se puede hacer con la exploración
física. No es necesario utilizar otro tratamiento que ajustar
su nivel de actividad física para evitar el dolor. Si esta
estrategia no es suficiente pueden utilizar una talonera. Desaparece
con la edad.
9.4)
ENFERMEDAD DE FREIBERG
Osteonecrosis de la cabeza del segundo metatarsiano del pie. Su
causa es probablemente traumática. Es infrecuente y casi
todos los casos se producen en niñas. El dolor aumenta
con la actividad física. La exploración muestra
dolor en la cabeza del segundo metatarsiano y, ocasionalmente,
inflamación. El diagnóstico se confirma con radiografías,
aunque puede ser necesario que pasen hasta dos semanas desde el
inicio de los síntomas para que los cambios sean apreciables.
El tratamiento se basa en el reposo y en la utilización
de plantillas.
9.5)
ENFERMEDAD DE SCHEUERMANN
La enfermedad de Scheuermann o “cifosis juvenil” es
una osteonecrosis de la apófisis anular de los cuerpos
vertebrales. Es más frecuente en varones adolescentes.
La mayoría de los niños con esta enfermedad presentan
una mala postura, con o sin dolor de espalda. El dolor se relaciona
con la actividad física y mejora con el reposo. El diagnóstico
se sospecha por la exploración física (angulación
en la espalda) y se confirma con estudios radiológicos.
Para ser considerada una enfermedad de Scheuermann el niño
tiene que tener irregularidades en los platillos vertebrales con
un acuñamiento anterior de 5º en al menos 3 vértebras
consecutivas. La enfermedad de Scheuermann habitualmente no requiere
tratamiento aparte de ajustar su nivel de actividad física
y observación. En casos muy severos puede ser necesario
el utilizar un corsé ortopédico.

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